Juan Carlos Junio ​​en AM750 - Que vuelvan las ideas, con Pablo Caruso

19-06-2020 -Juan Carlos Junio ​​en AM750 - Que vuelvan las ideas, con Pablo Caruso

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Belgrano, un revolucionario de Mayo

Página/12 | Opinión

Por Juan Carlos Junio

belgrano La decisión del gobierno nacional que invoca el doble aniversario, decretando el “Año del General Manuel Belgrano” y recordarlo como un factor que pueda contribuir a la unidad nacional nos interpela a considerar, una vez más, su aporte histórico en aquellos tiempos de revolución y su notable legado hacia el futuro de la patria.

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nace en Buenos Aires, a pocas cuadras del Cabildo porteño. En España estudia la carrera de derecho en Salamanca y Valladolid, la que culminará en 1789, el año de la Revolución francesa.

Aquel extraordinario acontecimiento generó un efecto huracanado en todo el mundo y también en nuestro joven estudiante. Él mismo dirá que «como consecuencia de la Revolución en Francia, se apoderaron de mí las ideas de la libertad, igualdad, fraternidad, propiedad, y sólo veía tiranos en los que se oponían a que el hombre, fuese donde fuese, no disfrutase de unos derechos que Dios y la Naturaleza le habían concedido».

La figura de Belgrano ha generado un creciente sentimiento de respeto y valoración por su trascendente rol en la Revolución de Mayo y en las Guerras de Independencia contra los ejércitos restauradores del colonialismo que reaccionaron con furor ante el grito de libertad e independencia de los pueblos del continente.

Sin embargo, resulta necesario señalar que el intento permanente de que la vida y el papel de este personaje decisivo y crucial de nuestra historia se vea restringido al rol de “hombre abnegado y desinteresado y Padre de nuestra Bandera”. Ese esquema reduccionista se “completa” con la descripción heroica de sus triunfos en Salta y Tucumán, y las “tragedias” de Vilcapugio y Ayohuma.

No se debe restarle mérito al enorme simbolismo que significó la creación de una Bandera Nacional en un país que todavía no existía como tal. Por el contrario, hay que ubicarlo como un firme acto de rebeldía y una contribución política a forzar la marcha de la historia en aquellas circunstancias brumosas. Podemos interpretarla como una audaz intuición independentista frente a las corrientes inclinadas a retardar la ruptura con el viejo orden político y cultural. Los que «fernandeaban» al decir de Monteagudo. Sin embargo, Belgrano fue un hombre de una personalidad desbordante, apoyado en una cultura vasta y profunda, que incluía las lecturas en Europa de los libros prohibidos.

Antes de ser un político sagaz y un militar valiente y decidido, durante más de diez años luchó desde su sitial de secretario del Consulado para romper la rutina de siglos de una cultura primitiva y oscurantista. Fue Belgrano defensor e impulsor de una idea sustancial y revolucionaria para su tiempo.

En tal sentido, su idea era que la riqueza no se debe constituir del producto de la explotación de la mano de obra indígena y de la extracción de metales preciosos, sino del trabajo productivo de la tierra. De allí su constante inquietud por transformar el régimen de propiedad de la tierra, típico del colonialismo atrasado del feudalismo español. Crítico severo de “la importación de mercadería que impiden el consumo de las del país” condenaba a “los grandes monopolios que se ejecutan en esta capital”.

Señalaba con un profundo sentido crítico: «se han elevado entre los hombres dos clases muy distintas, la una que dispone de los frutos de la tierra, la otra es llamada solamente a ayudar con su trabajo (…) las unas se someten invariablemente a la mente de los otros». Se aprecia claramente que sus ideas estaban lejos del estereotipo del hombre moderado que algunos le endilgan.

En esta cuestión, fue Belgrano el primero que propuso una idea de reforma agraria, basada en la expropiación de las tierras baldías para entregarlas a los desposeídos. El vendaval de la Revolución lo une al núcleo de criollos que toman la determinación de constituir un gobierno propio, independiente, rompiendo en todos los sentidos con el colonialismo. Junto con Moreno, Castelli y San Martín va por el camino de la lucha. No dudará en actuar como jefe militar, diplomático, periodista, educador, jurista y cualquier otro oficio que hiciera falta.

Es interesante apreciar un rasgo de gran determinación en sus actos. En una carta a Moreno del 20 de octubre de 1810 le dice: «Deje a mi cuidado el dejar libre de godos al país (…) ellos han de ayudar a nuestros gastos. Por lo pronto he mandado a rematar la estancia de uno que se ha profugado a Montevideo». En la misma misiva, le cuenta a Moreno que el realista Vigodet es una «solemne bestia». Se despide del secretario de la Junta diciéndole «basta mi amado Moreno, desde las cuatro de la mañana estoy trabajando y ya no puedo conmigo».

Fue Belgrano un creyente sincero y consecuente con su fe cristiana: «Dios nos da la unión y con ella todo lo resistiremos». Esa era su convicción. Sin embargo, lo definitivo de su conducta fue la lucha política. No dudó entonces en ordenar la detención y remisión a Buenos Aires del obispo de Salta que conspiraba con los realistas.

Una de las facetas más valiosas de este gran constructor fue su convicción acerca de la necesidad de transformar radicalmente el sistema educativo colonial y de instruir al pueblo. Es este sentido fue Belgrano un fundador de una nueva educación para una nueva Patria: «Sin educación en balde es cansarse, nunca seremos más de lo que desgraciadamente somos».

Trabajó sobre los ámbitos más urgentes de la enseñanza primaria y secundaria creando escuelas principalmente para los núcleos más abandonados del sistema vigente: “los indios, los hombres de campo y las mujeres”. En la cuestión de la mujer, denunciaba que “las tenemos condenadas a las bagatelas, y a la ignorancia, a pesar del talento privilegiado que distingue a la mujer”. Defendió la igualdad de los pueblos indígenas asociado a la acción libertaria que cumplía en el alto Perú su primo Juan José Castelli.

Muchas liviandades e irrelevancias se han escrito sobre su vida. Basta decir que tuvo un hijo de su relación con María Ezcurra, que será adoptado por la familia Rosas, y crecerá con el nombre de Pedro Pablo Rosas y Belgrano. Más tarde, en Mayo de 1819, de su amor con la joven tucumana María Dolores Helguera nació su hija Manuela Mónica Belgrano.

Difícilmente nos podamos sustraer de la mejor opinión para finalizar esta breve reseña. Decía el General San Martín de nuestro ilustre patriota: «Belgrano es el más metódico de los que conozco en nuestra América, lleno de integridad y talento natural. No tendrá los conocimientos de un Moreau o un Bonaparte en punto a milicia, pero créame usted que es lo mejor que tenemos en América del Sud». Moría, aquel 20 de junio de 1820, pobre y abandonado en su casa de la calle Santo Domingo (hoy Belgrano).

Creó la Bandera, fundó escuelas, repartió tierras, blandió la espada, impartió justicia, fue amigo leal y sincero, amó y fue amado. Su ejemplo está incrustado en el corazón y la memoria del pueblo

Nota publicada en Página/12 el 19/06/2020

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Juan Carlos Junio en Radio Rebelde - No nos queda otra, con Julián Saud y Nicolás Dulcich

18-06-2020 - Juan Carlos Junio en Radio Rebelde - No nos queda otra, con Julián Saud y Nicolás Dulcich

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Juan Carlos Junio en La 990 - Una mañana de éstas, con Pablo Caruso

17-06-2020 -Juan Carlos Junio en La 990 - Una mañana de éstas, con Pablo Caruso

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Juan Carlos Junio en La 990 - La tarde con Carlos Polimeni, con Carlos Polimeni

16-06-2020 -Juan Carlos Junio en La 990 - La tarde con Carlos Polimeni, con Carlos Polimeni

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Juan Carlos Junio en Radio Cooperativa - Abrir el juego, con Luisa Valmaggia

15-06-2020 - Juan Carlos Junio en Radio Cooperativa - Abrir el juego, con Luisa Valmaggia

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Junio participó de una videoconferencia con referentes y militantes del PSol

Con una concurrencia de 200 personas, el secretario general del Partido Solidario analizó la coyuntura política y económica en el escenario de la pandemia

reunionpsol1En el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el sábado 13 de junio la Dirección del Partido Solidario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizó una videoconferencia con Juan Carlos Junio, secretario general del PSol, con el objetivo de debatir y analizar la coyuntura política y económica.

La apertura del encuentro estuvo a cargo de Julia Israilson, miembro de la mesa directiva del PSol CABA, quien hizo un racconto de las actividades solidarias que viene realizando el Partido, como la ayuda para los y las trabajadores del BAUEN y la campaña de donaciones en los barrios populares de CABA.

Luego, el periodista Pablo Caruso comenzó con la moderación del encuentro virtual. “Es una enorme alegría verlos y verlas aunque sea a través de estos ‘cuadraditos’”, dijo Junio al comenzar la charla que tuvo la participación de alrededor de 200 compañeras y compañeras del PSol. “Se necesita una nueva imaginación política y el reto es que seamos creativos”, destacó el referente. “Si somos capaces de ir encontrando nuevos caminos ante tamaña crisis del sistema podemos encontrar respuestas. A la vez que luchamos, sostenemos nuestro proyecto. Tenemos que intentar llegar a la sociedad con nuevas ideas y metodologías”, agregó.

En lo que respecta a uno de los principales temas de la coyuntura, como la decisión del Gobierno nacional de intervenir el Grupo Vicentin, el referente destacó:“el Estado interviene en la economía en un tema que tiene como trasfondo la fuga de divisas. Es una dinámica que conlleva la idea de la creación de una gran empresa del Estado en el mundo del agro”.

El secretario general de la fuerza solidaria enumeró además algunas de las próximas iniciativas parlamentarias que generarán debate y controversia con sectores del establishment, como el tributo extraordinario a las grandes fortunas que impulsan Máximo Kirchner y Carlos Heller, el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo y la reforma al Poder Judicial.

Junio también destacó la necesidad de no perder la perspectiva para que en el 2023 se profundice el proyecto popular, progresista y democrático. “Estamos atrapados en la disputa actual, pero podemos soñar con que en Argentina tengamos un proyecto popular y democrático por ocho años”, destacó el referente. “Estamos llamados a jugar un papel preponderante en la Ciudad y en el país.Dentro del Frente de Todos contamos con la posibilidad de sostener la ofensiva política”, agregó.

Luego de responder algunas inquietudes de los y las militantes, Junio cerró la charla con una reflexión en el marco del bicentenario del fallecimiento de Manuel Belgrano, apelando a su rol de profesor de Historia.“Es importante que recuperemos el pensamiento revolucionario belgraniano. No es una simple efeméride, Belgrano es uno de los grandes que confluyeron a la Revolución anticolonial de Mayo. Planteó la educación pública para los jóvenes, para los indígenas, las mujeres; la idea de redistribuir la tierra. Belgrano es una nutriente histórica para nosotros que tenemos una perspectiva transformadora”, enfatizó.

La charla finalizó con el compromiso de los organizadores de realizar próximamente un nuevo encuentro con similares características.

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Entre las plagas y la crisis económica, los aspirantes a ser los “vivos de siempre”

Minuto Uno | Opinión Por Juan Carlos

m1Faltando dos semanas para cerrar la reestructuración de la deuda externa, el Gobierno debe enfrentar duros desafíos en el ámbito nacional e internacional: el coronavirus, la crisis del petróleo, la recesión y ahora el conflicto local con un sector de los grandes productores de soja.

Todos los días llegan noticias de la evolución de la cantidad de damnificados por el coronavirus y el despliegue de crecientes y más severas medidas preventivas. El virus llegó a la Argentina con su impacto en la salud de la población, pero habrá también un impacto económico. China ha parado parte de su producción para combatir el virus, generando así una disminución en el comercio internacional. La correspondiente baja de precios en los commodities ya se está haciendo sentir, por ejemplo, en la soja y el trigo. Pero, sin duda, el mayor golpe lo sufrió el petróleo con una caída de más del 20% en el precio del barril, en el marco de una disputa de hegemonía entre los principales países productores.

Es apresurado pensar que una caída del precio nos beneficiaría como consumidores. Eso es difícil que ocurra. El petróleo es un bien estratégico, y sería lícito proteger las inversiones de shocks pasajeros en los precios. La mirada de mediano y largo plazo daría la razón a este proceder. No sería inteligente dejar que se paralice el sector pues, si en el futuro hay que importar, el crudo habrá que pagarlo con dólares que no tenemos. Por lo pronto, el Ministerio de Desarrollo Productivo dispuso la aplicación de licencias no automáticas para frenar la importación de petróleo, defendiendo la producción local.

De mantenerse estos precios, las ocho provincias productoras de petróleo enfrentarían una reducción de recursos, debilitando el empleo y las arcas fiscales.

El cimbronazo en las bolsas no solo genera una caída de las acciones de las corporaciones, sino que también desencadenó una serie de devaluaciones de las monedas de países que son nuestros socios comerciales como Brasil. Ello vuelve más empinada la posibilidad de vender nuestras exportaciones. A los efectos negativos en cantidades de productos exportadores y bajos precios, ahora se sumaría una desventaja por el tipo de cambio contra esas monedas. El valor del dólar está siendo sostenido por el gobierno con restricciones cambiarias y la intervención del Banco Central. Esta política ha sido muy positiva, ya que ha favorecido la estabilidad de la economía y la baja de la inflación.

En este delicado contexto en el marco de la negociación por la reestructración de la deuda externa -para lo cual es vital exhibir nuestra futura capacidad de pago compatible con crecimiento económico- un sector de los grandes productores agropecuarios desató un lockout, es decir un paro patronal.

Se trata de un sector minoritario, apenas el 26% de los productores sojeros que obstaculiza la llegada de alimentos por el normal abastecimiento. Todo indica que a este núcleo de grandes propietarios; la mayoría de ellos con patrimonios multimillonarios, sólo les importa sostener e incluso potenciar su tasa de ganancia.

Además resulta imprescindible recordar que cuando el gobierno de Macri les impuso retenciones por la exigencia del FMI, lo aceptaron pasivamente. Sin embargo ahora no toleran que suban 3% sólo a la soja para grandes productores, y particularmente cuando tiene como rasgo esencial redistribuirlo al resto del sector, en especial pequeños productores y economías regionales.

No debemos olvidar que ese sector de grandes productores y exportadores se beneficiaron con las sucesivas devoluciones macristas que acumularon un 500% en cuatro años. La situación en materia de alimentos es ya de por sí delicada, justamente porque este rubro es el que aún no cede en su ritmo inflacionario, aunque el motivo principal de este problema es la conducta abusiva de los oligopolios que forman los precios. Esos que el Presidente en varias oportunidades señaló como “los vivos que medran de los bobos”; que vienen a ser los ciudadanos del país.

Para la ciudadanía, la gran diferencia es política. Ahora hay un gobierno que favorece a las mayorías postergando a las minorías de los que quieren perpetrarse como los “vivos de siempre”.

Nota publicada en Minuto Uno el 12/03/2020

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La palabra presidencial: el valor y la potencia de la verdad frente a la inmoralidad de la derecha

Minuto Uno | Opinión

Por Juan Carlos Junio

retenciones-naTodavía resuenan las palabras que pronunció el Presidente de la Nación en la apertura de las sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa. Si hay un eje que atravesó su exposición fue la apelación a la verdad, sobre todo después del gobierno saliente que, desde los discursos fundacionales del ex mandatario Mauricio Macri utilizó el engaño al electorado como sistema, prometiendo todo tipo quimeras que jamás cumpliría. Aquello de “pobreza cero” o “en mi gobierno ningún argentino pagará impuesto a las ganancias” ya son un símbolo de la utilización de la mentira al pueblo como un instrumento “normal” de la política. Alberto Fernández dejó en claro que está parado en la vereda opuesta de esa interpretación de Maquiavelo. Para avanzar hacia una democracia plena y verdadera se necesita la palabra franca del Príncipe como razón fundamental para construir voluntades duraderas. Una expresión auténtica del jefe de Estado sobre la situación resulta fundamental para interpelar a las grandes mayorías de la sociedad y lograr ampliar esfuerzos y apoyos colectivos.

Ante la crisis social y económica que vivimos, la prioridad es levantar el nivel de actividad del Estado recesivo y reducir la dinámica inflacionaria que horada los ingresos de los trabajadores, incorporando la premisa de hacerlo a través del consenso con los principales actores económicos.

Todo indica que se avanza decididamente en esa línea. El presidente Alberto Fernández ha estabilizado el valor del dólar, frenado la suba de las tarifas de los servicios públicos, bajado la tasa de política monetaria al 38% y consecuentemente de los créditos a pymes y personas, consensuando con los sindicatos elevar los ingresos de los que ganan menos y, a su vez, controlando su incidencia en la inercia inflacionaria. Sin embargo, una vez más, los grandes núcleos empresarios continúan subiendo los precios. Esto ha sido denunciado por el presidente al decir “Argentina no resiste más el abuso de quienes ‘preservan su rentabilidad a costa de consumidores condenados a pagar sus ‘excesos preventivos’”. Y a tal efecto adelantó: “estamos analizando las estructuras de costos de los eslabones de la producción para trabajar en las diferentes relaciones entre intermediarios, logística, canales de comercialización y evitar los abusos de posición dominante”. En esta primera cuestión, la experiencia histórica es irrevocable: las grandes empresas no escuchan invocaciones. Actúan en función de su objeto esencial: potenciar su tasa de ganancias.

El otro pilar del discurso que cimienta la gestión en esta etapa es “comenzar por los últimos para después llegar a todos”. Ello se debe a una decisión moral y política. No es posible ni deseable comenzar por otro sector que no sea el de los más vulnerables, millones de niñas, niños y adolescentes que están pendientes de comer o no comer cada día. A su vez, el equipo económico contempla que esos sectores tienen mayor predisposición a consumir, de forma tal que ayudarían a dinamizar la demanda y la producción del resto de la economía. Esa es la rueda que se está intentando mover para levantar el país. No la rueda de las finanzas y la especulación, ni las abusivas remarcaciones de precios.

Al respecto, los precios de los alimentos continúan mostrando subas por encima del nivel general. En un adelanto del índice de inflación de supermercados elaborado por el CESO se advierte que el incremento de los precios de la última semana de febrero contra el mismo período del mes anterior tuvo un incremento del 3,1%, mientras que los alimentos frescos subieron 4,6% y los secos 3,9%. Allí habrá que buscar a los formadores de precios a lo largo de una gruesa cadena donde al comienzo está la “Mesa de Enlace” y al final los supermercados. El gobierno actuará por los dos frentes. A lo supermercados les aplicará la ley de Góndolas, y al primer eslabón le subirá 3 puntos porcentuales las retenciones a la soja (un 10% más).

Cabe aclarar que ese incremento del 3% significa cerca de 500 millones de dólares y se usarán para compensar al resto del sector agropecuario, en especial a los pequeños productores, cooperativas, economías regionales y para productores alejados de los puertos que tienen alto costo de fletes. Es decir, ese esfuerzo extra reingresa al sector agropecuario. Se trata de un excelente ejemplo de política redistributiva, intrasectorial, que a la postre tiene impacto positivo sobre el resto de la población al contribuir a la baja del costo de los alimentos.

La verdad no ofende, defiende.

Nota publicada en Minuto Uno el 06/03/2020

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Juan Carlos Junio en La 990 - Caballero De Día, con Roberto Caballero

28-02-2020 - Juan Carlos Junio en La 990 - Caballero De Día, con Roberto Caballero

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