El Partido Solidario se lanzó en Tierra del Fuego

Con la presencia de su secretario general, Juan Carlos Junio, la fuerza solidaria se presentó formalmente en las ciudades de Ushuaia y Río Grande.

El 2 y 3 de octubre,  Juan Carlos Junio -secretario general del Partido Solidario- participó del lanzamiento de la fuerza solidaria en Tierra del Fuego con  actos en Ushuaia y Río Grande  que congregaron a más de 500 personas.  De las actividades además participaron Leo Manfredotti y Moisés Solorza, presidente y vice de la Junta Promotora y  Laly Mora, referente peronista y concejal de Río Grande. La convocatoria contó con la presencia de militantes, representantes de diversas fuerzas políticas, y ciudadanos y ciudadanas interesados en participar.

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Un presupuesto inverosímil y de ajuste crónico a la sociedad

Minuto Uno | Opinión

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La semana pasada, el ministro Nicolás Dujovne presentó ante el Parlamento el proyecto de Presupuesto Nacional para 2019. Dado que es una gestión poco afecta a comunicar sus acciones de gobierno con un Presidente que nos dice “tranquilos, tranquilos, lo peor ya pasó” resulta necesario repasar y ponderar las asignaciones de las partidas presupuestarias, ya que no creemos que lo peor pasó, sino lo contrario.

En principio no es una tarea sencilla porque este gobierno también se ha caracterizado por poner variables inverosímiles en las proyecciones del presupuesto. Por ejemplo, el año pasado habían dicho que íbamos a crecer 3,5% y resulta que ahora nos dicen sueltos de cuerpo que se equivocaron, que en realidad caeremos a -2,4%. O sea, una diferencia abismal de 6 puntos del PBI, al mismo tiempo que anticipan que para 2019 el crecimiento será 0%. Recordemos que el presidente Mauricio Macri llegó al poder prometiendo acabar con la inflación y ahora anuncian que para fin de año será del 45%, mientras nos ofrecen como “alternativa” lo mismo que Domingo Cavallo en 2001: “Déficit 0″.

A tres meses del acuerdo no pudieron cumplirle al FMI las metas, entonces ahora le piden más y prometen metas aún más difíciles de cumplir, pero dejando afuera el pago de los intereses de la deuda, que el año que viene crecerán 48% según el presupuesto. Como vemos, pagarles a los banqueros internacionales es lo único sagrado.

¿Qué más planifican? El consumo total va a ser -2%, el consumo privado –1,6%, el consumo público –3,4%, la inversión –9,7%, casi menos 10, como en el Chinchón.

Ellos dicen que en 2020 las cuentas vuelven a dar positivas. Con esa perspectiva y saña contra el gasto público, es difícil imaginar que la economía vuelva a crecer en el corto plazo. En suma, nos prometen una recesión prolongada.

Otra de las proyecciones que nadie cree es que el dólar va a estar clavado en 40 pesos durante todo el año. Recordemos los recientes dichos de Elisa Carrió asegurando que no subiría de 23 pesos. Acerca de la inflación, que le yerran todos los años, esta vez dicen que el promedio de 2019 será 34,8%, aunque a fin del año será 23%. Si así fuera, estarían dejando la inflación igual que como la dejó el gobierno anterior, cuando Macri decía que venía a combatirla. En realidad no la van a bajar porque es la principal herramienta para el ajuste, ya que casi todas las partidas del gasto crecen por debajo de la inflación promedio, salvo intereses de la deuda. Claro que hay partidas más castigadas que otras, como Educación y Cultura, que subirán 21,3%, Trabajo 17,5% y Vivienda y Urbanismo 11,5%, con una inflación de 34,8%. Pero hay otras que incluso caerán en términos nominales, como Energía –4,1% y Transporte –11,8% (quiere decir que seguirán profundizando la quita de subsidios). Las Transferencias Corrientes subirán apenas 9,4%, afectando a las provincias y los municipios. Esto es el ajuste del FMI: hay riesgos de epidemias y nosotros sin Ministerio de Salud. Tenemos desempleo de dos dígitos y eliminaron el Ministerio de Trabajo.

Otro tema sensible es el Impuesto a las Ganancias: ahora piensan quitar exenciones sobre algunos ítems de forma que trabajadores, jubilados, mutuales y cooperativas pasen a pagarlo. Recordemos aquel apotegma del candidato Macri: “en mi gobierno ningún trabajador pagará impuesto a las ganancias”. ¿Qué ocurrió?: En 2015 pagaban 1.190.000 personas, ahora pagan 2.028.000; o sea 838.000 más.

Celebran que el dólar se frenó, que los capitales norteamericanos están comprando las acciones argentinas por ganga, que bajó el riesgo país mientras se prendieron fuego todas las variables reales: el PBI, el empleo y la pobreza.

En el segundo trimestre de este año la tasa de desocupación fue de 9,6%, cuando un año atrás había sido de 8,7%. Es un aumento alarmante que en el Conurbano alcanzó el 12,4%. Si sumamos a la gente que tiene empleo pero busca un trabajo extra hay que sumar otro 16%. Y si tenemos en cuenta a los que trabajan pocas horas pero buscan más (subocupación demandante) hay que agregar otro 7,7%. En definitiva, el 33,3% del mercado laboral está buscando trabajo y no lo encuentra.

La “novedad” de los Precios Cuidados resultó un fiasco: tiene solo dos frutas y verduras: papa y manzana. Y solo dos cortes de carne: picada y espinazo. A este gobierno la única idea que se le prende es la del ajuste. Tranquilos, tranquilos…¿lo peor ya pasó?

Nota publicada en Minuto Uno el 26/09/2018

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Juan Carlos Junio en Radio Cooperativa - Abrir el juego, con Damián Warce

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27-08-2018 - Juan Carlos Junio en Radio Cooperativa - Abrir el juego, con Damián Warce

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Ajuste macrista: Hay que pasar el invierno, primavera, verano y parte del otoño

Minuto Uno | Opinión

Por Juan Carlos Junio

El mejor equipo de los últimos 50 años lanzó una serie de “nuevas” ideas para intentar frenar el alza del dólar, como subir la tasa de interés del 40% al 45% paralizando aún más la producción y el consumo y pedirle plata prestada a China, a través de un swap. Aquel mecanismo financiero del cual se burlaban cuando lo usó el gobierno anterior logrando un acuerdo por 11.000 millones de dólares.

Si nos remitimos a la cuestión más temida, la inflación de julio fue del 3,1%, en lo que va del año se encuentra en 19,6%, y en comparación con el mismo mes del 2017 la inflación anual es del 31,2%. Si desglosamos los alimentos, se aprecia un agravante: la inflación fue mayor al promedio, dio 4%, y en 2018 acumula 22%. La harina otra vez hace punta de lanza aumentando en julio 11%, el aceite de girasol 9,1%, la cebolla 7,4% y la yerba 5,5%. Así las cosas chocamos con una paradoja: la comida aumenta porque la han desregulado, y las tarifas de servicios públicos y transportes se incrementan porque las regularon. Así, unas aumentan porque las desregulan y otras porque las regulan. Siempre somos el pato de la boda.

En línea con las subas, desde el miércoles el boleto mínimo del colectivo pasó de $10 a $11, en septiembre subirá a $12 y en octubre a $13. Los viajes más largos aumentan más, el que estaba $10,50 se fue a $11,75 y el de $10,75 ahora vale $12,25.

En el caso de los trenes, depende del ramal. En el Mitre, Sarmiento y San Martín el mínimo pasó de $6,75 a $7,50. En septiembre será de $8,25 y en octubre $8,75. Recordemos que el 3 de agosto el subte se fue a $12,50, y el premetro a $4. Son aumentos de 66,7% y 60% respectivamente. Como se viene la licitación de la concesión, ya se habla de un nuevo aumento mensual de $1 hasta fin de año para asegurarles mayor rentabilidad a los empresarios privados que concursan.

Las devaluaciones de estas semanas impactarán en los precios de los próximos meses. Sin embargo, con el dólar superando los 30 pesos, Macri dijo “No pasa nada, tranquilos”.

Lo cierto es que mientras la nafta y otros bienes y servicios están prácticamente dolarizados, los salarios cada vez se alejan más de los aumentos del dólar y de los precios. El fatídico techo del 15% en cuotas, se ha transformado en un símbolo de lo injusto y odioso que debe ser rechazado.

Con el retraso entre el salario y los precios es de esperar que el consumo se siga retrayendo. Según las consultoras especializadas Kantar Worldpanel y Ecolatina, durante la primera mitad del año el consumo masivo cerró con un crecimiento inferior al 1% anual, pero para el tercer y cuarto trimestre se proyectan caídas de 2,7% y 3,1% respectivamente. Así, en 2018 el consumo masivo caerá 1,2% interanual, y recién podría recuperarse en el segundo trimestre de 2019. O sea, que ahora, no solo “hay que pasar el invierno”, sino también la primavera, el verano y parte del otoño.

Por eso en la semana el ministro Nicolás Dujovne se sinceró, cuando dijo: “Este año la Argentina no va a crecer como lo esperábamos”. Está bien que empiece a decir la verdad, aunque alarma que diga “no hay ninguna posibilidad de default ni de 2001″, blandiendo la soga en la casa del ahorcado. Ya que estaba, se deslizó a otra zona impensada: “desde una silla piden que demos de baja las jubilaciones que entraron por moratoria”, en referencia a los 3.500.000 de ciudadanas y ciudadanos que el gobierno de Cristina Kirchner incorporó al sistema jubilatorio, mediante una moratoria. La pregunta obligada ante tamaño pensamiento antisocial es: ¿Quién le pide eso señor ministro?, ¿acaso la directora del FMI, Christine Lagarde? Esa ciudadana francesa que aquí nadie votó y sin embargo nos gobierna.

Ya lanzados a esta fase de ajuste brutal, van también por la reforma laboral. En el programa de Alejandro Fantino, Dujovne dijo: “Tenemos que ser creativos en el marco de la legislación porque eso afecta el empleo también”. Resulta que eliminar derechos de los trabajadores lo llaman ser creativos. ¡A la derecha no se les ocurre una idea novedosa!

A diario nos vamos enterando de nuevas medidas de restricción del gasto. Esta semana, el Gobierno lanzó por decreto un nuevo ajuste por más de $ 65.000 millones en lo que resta de este año y en 2019. Suspendió la baja de retenciones para aceites y harinas de soja (no para los porotos, de modo que nos reprimarizan), se eliminó el Fondo Federal Solidario ahogando aún más a provincias y municipios, y se redujeron los pagos en concepto de reintegros a la exportación, en plena caída de la actividad industrial.

Nota publicada en Minuto Uno el 23/08/2018

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Juan Carlos Junio en FM La Patriada - Economía Grasa, con Marcelo Bruchanski y Julieta Beristain

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21-08-2018 - Juan Carlos Junio en FM La Patriada - Economía Grasa, con Marcelo Bruchanski y Julieta Beristain

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FMI, un témpano en el océano

Minuto Uno | Opinión

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El viernes pasado llegó la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. La señora se comporta como quien conduce la economía del país. Cenó con el presidente Mauricio Macri y al día siguiente se reunió con el ministro Nicolás Dujovne. Si Lagarde vino en persona, debe ser porque los banqueros están preocupados por sus dólares. No es para menos. Tras haber firmado el acuerdo, la única certeza fue que Argentina va camino a una recesión con inflación. Incluso existe un alto riesgo de que tenga que solicitar un “waiver” (perdón) si se supera la pauta inflacionaria del 32%, como se estableció en el “acuerdo”.

Justamente, la semana pasada el FMI publicó un documento técnico sobre la situación argentina en el que se explicitan diversas recomendaciones. El título es muy sugestivo: “Requirements for the Stand-By”, que suena casi a “Réquiem para el Stand-By”. Y la verdad es que las cosas marchan para que el acuerdo no se cumpla, a pesar de lo implacable del ajuste a la sociedad.

Por eso, el Fondo aconseja acelerar las medidas. Entre ellas sobresalen: frenar la reciente reforma impositiva, suspender la quita de retenciones a la soja, profundizar la quita de subsidios a la energía y los transportes (lo que se traduce en más tarifazos), achicar el gasto en bienes y servicios un 15% en términos reales, congelar el ingreso de trabajadores al Estado, hacerles firmar paritarias del 8% a los trabajadores del sector público, recortar las transferencias a las provincias, privatizar tierras públicas y los activos de empresas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y discutir en el Parlamento el régimen jubilatorio. Todo esto dicho con palabras como “cut”, “to freeze”, es decir cortar, congelar. Así de crudo. Inclusive presentan dos escenarios: al menos malo lo llaman “Baseline” (cuya traducción es “punto de referencia”) y al otro “Adverso”.

Más allá del sesgado diagnóstico del Fondo explicando los causales de la actual situación crítica de la Argentina, interesa reparar hacia dónde cree el organismo que vamos y qué puede pasar. Todo indica que hasta ahora vamos camino al segundo escenario, el que ellos llaman “Adverso”. El más benévolo, (”Baseline”) (Sic) no se verifica. Lo cierto es que el Gobierno pensaba que esto era un tema de generar confianza, dar señales a los mercados y que con el solo hecho de firmar el acuerdo y reducir drásticamente los ingresos de la mayoría de los ciudadanos, todo mejoraría y, en consecuencia, los capitales vendrían a raudales. Ya pasó más de un mes y no han llegado, ni lo van a hacer, porque se espera una recesión con inflación.

La primera revisión de cuentas para controlar si se cumple o no con los parámetros, será en septiembre. En junio la inflación dio mal: 3,7%, arrimándose al fatídico 4%. En la acumulada de 12 meses está en 29,5%, o sea 30%. Y las consultoras esperan que para fin de año se vaya a 31, 32 y hasta 34%.

Ya conocemos que todos los meses hay inflación, pero esta vez fue mayor, sobre todo en alimentos que fue de 5,2%. Siempre hay alguna suba en el rubro por motivos estacionales, esta vez le tocó al tomate redondo (54,4%). Pero aún así aumentaron muchos alimentos a valores alarmantes, por encima del promedio de la inflación. El pan francés 10,8%, la harina 25,8%, fideos guiseros 7,5%, carne picada común 8,4% (la carne en general arriba del 5%), pollo 5,6%, aceite de girasol 11,8%, leche en polvo entera 4,7%, manteca 4,2%, arvejas en lata 7,7%, sal fina 7,5%, café molido 8,1%, yerba 6,3%. Y la lista sigue. Como ven, se trata de un salto importante en la mayoría de los alimentos y artículos de primera necesidad.

Frente a esta realidad, el presidente Macri pronosticó en conferencia de prensa que la inflación del año que viene va a bajar 10%. La realidad es que hasta ahora, siempre subió.

Como venimos diciendo, el plan ya se intentó aplicar muchas veces: inflación alta para bajar el gasto y los salarios para cumplir con el FMI y así seducir a los capitales. En términos sociales siempre fracasó. Nuevamente el FMI se nos presenta como el témpano en el océano. Todo indica que el gobierno ya eligió a quienes salvará: los grandes sojeros que seguirán gozando de la quita de retenciones y los especuladores con sus tasas del 50%, mientras que para los ciudadanos, trabajadores y clases medias habrá más tarifazos, mayores despidos y menores salarios; o sea, cada vez más cerca del témpano.

Nota publicada en Minuto Uno el 24/07/2018

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Juan Carlos Junio en Radio del Plata - Caballero de Día, con Roberto Caballero

18-07-2018 - Juan Carlos Junio en Radio del Plata - Caballero de Día, con Roberto Caballero

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Juan Carlos Junio en Radio Cooperativa - Abrir el juego, con Luisa Valmaggia

09-07-2018 - Juan Carlos Junio en Radio Cooperativa - Abrir el juego, con Luisa Valmaggia

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Juan Carlos Junio en Radio del Plata - No digas tal vez, con Pablo Caruso y Natalia Stoppani

08-07-2018 - Juan Carlos Junio en Radio del Plata - No digas tal vez, con Pablo Caruso y Natalia Stoppani

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Juan Carlos Junio en Radio del Plata - Mate Amargo, con Omar López

07-07-2018 - Juan Carlos Junio en Radio del Plata - Mate Amargo, con Omar López

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